Buenos días, mi nombre es Gabriela Turner y soy asesora de cursos de idiomas en el extranjero desde hace 5 años en la empresa English Summer S.A.

Hoy os voy a explicar 3 claves que yo considero indispensables para que la integración en un curso en el extranjero sea todo un éxito. ¡Espero que les guste!

Elegir hacer un curso de idiomas en el extranjero es de las decisiones más acertadas que se pueden hacer hoy en día.  Tanto en el aspecto académico como laboral, haber realizado estudios en un país extranjero aporta unos valores indispensables.

De todas maneras no todo el mundo puede estar de acuerdo con esta afirmación, pero yo estoy 100% convencida de que es cierta. Por mi experiencia en este ámbito, creo que uno de los aspectos más importantes para que el curso sea un  éxito es simplemente la integración.

¿Cuántas veces se ha criticado una cultura, su forma de vestir, su gastronomía?  Es inevitable comparar con tu propio país las costumbres de los países a los que visitas, pero es indispensable hacer un esfuerzo para integrarse y sentirse lo más cómodo posible y al fin y al cabo, disfrutar de tu estancia en ese país.

Sin integración, la experiencia en el extranjero se limita a una simple visita, así que independientemente de la duración que tenga el viaje, hay que aprovechar la experiencia al máximo y volver a tu país de origen satisfecho con tu aprendizaje y ¡dispuesto a todo!

1ª Clave: Actitud positiva.

En el momento que decidas hacer el salto y estudiar en el extranjero encontrarás opiniones de otros estudiantes muy negativas, pero otros te comentarán que ha sido de las experiencias más positivas de su vida.  Quédate con lo positivo, si empiezas pensando en lo malo que te puede pasar, es difícil que el resultado final sea positivo.

Tal vez te han asignado una familia anfitriona que no se adapta a las características que tú tenías en mente (una mujer soltera, una familia sin hijos o una casa que por las fotos no se ajusta a tus expectativas) y automáticamente empiezas en pensar en negativo “no me va a gustar…”, “si no tienen hijos me voy a aburrir…” es totalmente innecesario preocuparse de estos factores cuando no dependen de ti, lo importante es que cuando llegues estés feliz de estar allí y transmitas ese positivismo.

Las posibles complicaciones que pueden aparecer en tu camino se solucionarán mucho más rápido con una actitud positiva, todo es solucionable, así que tal como dice la canción de Bobby McFerrin “Don’t worry, be happy”.

2ª Clave: Estar abierto a nuevas culturas.

Esta clave está bastante ligada a la primera, ya que estar abierto a nuevas experiencias y culturas forma parte de un pensamiento positivo. Antes de realizar el viaje es conveniente informarse un poco sobre la cultura general del país de destino, pequeños aspectos que resultan ser importantes como normas de cortesía, religión, alimentación, horarios, etc.

Para integrarse con éxito en el país de destino es indispensable que se respete en todo momento la cultura y las costumbres.  Nosotros somos los invitados en su país, así que tenemos que dejar de lado las comparaciones y los prejuicios y simplemente disfrutar de conocer a personas con costumbres distintas. España es un país tradicionalmente católico, donde en general resultan bastante desconocidas otras religiones.  Sin embrago, en muchos otros países existe una gran mezcla cultural y religiosa, así que puedes encontrarte con compañeros, profesores o familias anfitrionas de culturas totalmente distintas a la tuya.

Las normas de cortesía son un factor a tener muy en cuenta cuando viajamos a otro país.  Por ejemplo, en Inglaterra y Estados Unidos las palabras “please” y “Thank you” son indispensables, estas palabras clave combinadas con una sonrisa te ayudarán en muchas situaciones.  Tener una buena educación y ser cordial te ayudará a comunicarte mejor con compañeros y profesores.

Otro aspecto a destacar serían los horarios.  En países mediterráneos como Italia, Portugal o España estamos acostumbrados a alargar bastante el día, aprovechando las horas de luz.  Pero en países nórdicos por ejemplo, el día se comprime y el día suele llegar a su fin sobre las 8 o las 9 de la noche, así que encontramos que madrugan más y comen y cenan antes que nosotros.

Y por último quiero destacar la siempre comentada alimentación.  La dieta mediterránea ahora es una de las más internacionales y respetadas, pero esto no significa que todo el mundo coma los mismos alimentos que nosotros ni en la misma cantidad.

En Inglaterra por ejemplo, la comida del mediodía es muy ligera y se toma entre las 12.00 y las 13.00 y la cena, algo más copiosa es entre las 17.30 y las 19.00 como muy tarde.

Sobretodo hay que respetar los hábitos alimenticios de cada país y adaptarse a ellos en el periodo que estéis allí.  ¡Sería una verdadera lástima considerar que la experiencia en el extranjero ha sido un fracaso porque no ha gustado la forma de cocinar!

3ª Clave: Comunicación.

Si no me equivoco, la principal razón para que viajemos al extranjero es para aprender el idioma, así que haz un esfuerzo y comunícate!

Tal como he comentado antes, hay palabras “comodín” en todos los idiomas que te ayudarán a empezar con buen pié, sería una buena idea saber estas palabras antes de viajar, para evitar quedarte en blanco.

Aunque los primeros días no entiendas ni una palabra, ten paciencia y sé positivo, no tengas miedo a preguntar las veces que haga falta y si una persona no puede ayudarte, inténtalo con otra.  Pierde el miedo a comunicarte, sólo mejorarás intentándolo.  Hay personas que pierden confianza cuando les corrigen, pero hay que pensar que esto es una ventaja, es una suerte que te corrijan, así podrás mejorar muchísimo.

Según mi experiencia en el sector, puedo asegurar que hacer el viaje solo, sin grupos con monitor, es la manera más gratificante de viajar al extranjero.

Hay muchísimas personas que elijen realizar un curso en el extranjero en grupo con un monitor que les asista en su estancia y les acompaña durante todo el curso haciendo de intermediario entre los estudiantes y los monitores del colegio.

Sinceramente, para mí este sistema no es el ideal.  La principal razón para realizar un curso de idiomas en el extranjero es la integración tanto lingüística como cultural y creo que si viajamos con alguien que se comunique en nuestro propio idioma y nos ayuda a solucionar todos los pequeños inconvenientes, el viaje pierde totalmente su sentido.

Es fundamental que el estudiante aproveche esta oportunidad para madurar y para aprender; aprender a adaptarse a nuevas situaciones, aprender un nuevo idioma, aprender a respetar nuevas culturas, en definitiva… ¡aprender!

En conclusión, las 3 claves para que tu viaje al extranjero sea todo un éxito y vuelvas a casa orgulloso de lo que has conseguido son: pensamiento positivo, estar abierto a nuevas culturas y sobretodo comunicación.  Tal como decían los humoristas británicos Monty Python “Allways look on the bright side of life” y disfruta muchísimo de la oportunidad de viajar al extranjero.